“Rembrandt”, el nuevo macho reproductor de potamóquero rojo

Una explosión de color ha llegado de Holanda a Bioparc Valencia. A finales de junio Bioparc recibió al joven suido procedente del Zoo de Rotterdam, donde nació en 2008, bajo una recomendación del programa de cría para esta especie en Europa.

Rembrandt

El potamóquero rojo (Potamochoerus porcus pictus) es una especie de jabalí que habita los bosques ribereños de las selvas ecuatoriales africanas. Su nombre científico Potamochoerus quiere decir “jabalí de río”, en referencia a su hábitat siempre cercano a algún curso fluvial. En las playas de Gabón incluso se les puede ver nadar en el mar. Y la subespecie pictus (“vistoso, adornado”) hace referencia a su coloración.

Y es que el potamóquero rojo es el mamífero de coloración más contrastada que existe. Su cara tiene marcas blancas y negras, distinguibles por sexos y estatus social, y su cuerpo está cubierto por un brillante manto de color rojizo. Es decir: blanco, negro y rojo. Esta coloración tan llamativa les permite comunicarse entre sí en el claroscuro del suelo del bosque ecuatorial, mediante posturas y movimientos de cabeza. Sin embargo resultaría muy evidente en otro tipo de ecosistema, y así la otra especie del género, el potamóquero gris (Potamochoerus larvatus), habitante de los bosques ribereños de las sabanas, tiene un color más discreto, como indica su nombre.

Bioparc Valencia - piara de potamoqueros en el bai

Pero su bagaje artístico no acaba ahí. El nombre en alemán de este pintoresco porcino, “pinselohrschwein”, hace referencia a los penachos en forma de pincel de pelo blanco que presenta en la punta de las orejas, y que también sirven para comunicarse silenciosamente entre miembros de una piara en la penumbra boscosa.

Sin embargo, “Rembrandt” llega a Valencia con una misión menos artística y más prosaica: convertirse en el nuevo macho reproductor de Bioparc, aportando genes nuevos a nuestra piara. Y en este empeño, el verraco holandés se va a encontrar con un grupo matriarcal de estirpe andaluza liderado por “Macarena”, recibido en su día de Bioparc Fuengirola, nuestro parque hermano en la Costa del Sol. Todo un lío flamenco, con el objetivo de preservar la diversidad genética de esta especie en cautividad.

Bioparc Valencia - BAI - bosque ecuatorial

En la naturaleza, estos suidos son omnívoros, pero juegan un papel clave en la dispersión de las semillas del bosque ecuatorial africano. Siguen a monos mangabey y cercopitecos, y se alimentan de fruta que ellos desechan y cae al suelo. Las semillas así ingeridas, pasan por el tracto digestivo y, libre de pulpa, son depositadas con las heces a gran distancia del árbol madre. En los claros del bosque, estos jabalíes se pueden ver junto a búfalos, bongos o gorilas, alimentándose de brotes de vegetación tierna y sales minerales, algo que hemos replicado en el “bai” de Bioparc Valencia, donde la piara de potamóqueros rojos, una de las mayores de Europa, pone una verdadera nota de color en el corazón del Parque de Cabecera.

BIOPARC Valencia