Nombre común:

Saltarrocas

Especie:

Oreotragus oreotragus

Familia:

Bovidae
Subfamilia: Antilopinae

Orden:

Artiodactyla

Clase:

Mammalia

Variado, como por ejemplo, terrenos escarpados, montañas o desfiladeros y cañones de ríos, en todos los casos con el suelo rocoso o pedregoso y con abundante vegetación corta.

Ramonea hierbas y follaje a baja altura, las gramíneas constituyen un parte importante de su dieta durante la estación lluviosa.

Alrededor de 210-225 días.

12-15 años.

Grado de amenaza

BIOLOGÍA Y COMPORTAMIENTO:

Especie única porque anda sobre las puntas de sus pezuñas y por su manto de pelaje denso y ligero, que es quebradizo y áspero, y cruje al tocarlo. Presenta una cara corta y en forma de cuña en la que aparecen glándulas preorbitales.

Los machos poseen unos cuernos rectos y puntiagudos de unos 10 cm de longitud y son ligeramente más pequeños que las hembras.

Los saltarrocas forman parejas muy unidas que son territoriales y que conviven en una misma área permanentemente. El tamaño medio del grupo familiar es de 2-6 individuos y consta de la pareja y las crías de ese año.

Los miembros del grupo familiar mantienen siempre una cierta proximidad y el macho generalmente vigila mientras la hembra se alimente y cuida de las crías.

Durante la estación seca, cuando los recursos son escasos, las parejas se congregan en pequeños grupos que se disuelven una vez la comida vuelve a ser abundante.

Los saltarrocas marcan el perímetro de sus territorios con las secreciones de de sus glándulas preorbitales, los machos defienden ese territorio activamente.

Aunque a nivel específico su estado de conservación es de Preocupación menor (LC), debido a su distribución en poblaciones aisladas, los saltarrocas se han diferenciado en diferentes poblaciones y subespecies, algunas de las cuales están amenazadas. Las poblaciones más amenazadas pertenecen a la subespecie nigeriana O. o. porteousi.

CURIOSIDADES:

Los saltarrocas son posiblemente un hospedador intermediario de la mosca tse-tse, portadora y causante en África de la enfermedad del sueño.

Los saltarrocas han modificado la estructura de sus pezuñas de tal manera que pueden desplazarse ágilmente en terrenos rocosos. El animal se mantiene sobre la punta de las pezuñas y los dos dedos se mantienen estrechamente unidos con un tegumento que evita que se separen. El borde exterior de la pezuña es afilado.