Nombre común:

Gacela de Thomson

Especie:

Eudorcas thomsonii

Familia:

Bovidae
Subfamilia: Antilopinae

Orden:

Artiodactyla

Clase:

Mammalia

Prog. de reproducción

ESB

Viven en sabanas, en zonas secas, de herbazal y de matorral. También adaptadas a vivir en zonas áridas y son capaces de permanecer en sabanas secas durante más tiempo que otros ungulados de la misma región, los cuales migran a zonas más húmedas.

Herbívora a base principalmente de pastos de pequeño tamaño, también se alimentan de ramitas, semillas y hojas de árboles, especialmente durante la estación seca.

Alrededor de 180 días.

10 años.

Grado de amenaza

BIOLOGÍA Y COMPORTAMIENTO:

Las gacelas de Thomson son pequeñas gacelas que miden entre 55-82 cm de altura y pesan entre 15-35 kg. Son fáciles de identificar por la presencia de una franja negra en sus costados que separa sus lomos de color marrón rojizo de sus blancos vientres.

Tanto machos como hembras presentan cuernos, aunque los de los machos son algo más grandes. Poseen unas prominentes glándulas preorbitales.

Generalmente forman grupos de 5-60 individuos, aunque temporalmente pueden formar asociaciones de varios cientos. Sus grupos se juntan y se separan con facilidad y no parece que exista una permanencia exclusiva o una jerarquía social. También forman grupos multiespecie junto a impalas y gacelas de Grant.

Durante la época de reproducción los machos defienden pequeños territorios a los que tratan de atraer a las hembras en busca de oportunidades de apareamiento.

Los depredadores de las gacelas de Thomson son leones, hienas, licaones, guepardos, leopardos y chacales. Durante la época cría, los individuos más jóvenes son presa fácil para estos depredadores, así como para los babuinos y las pitones.

Al desplazarse en grandes rebaños, consiguen una mayor protección frente a la depredación, siempre están alerta y huyen corriendo rápidamente.

CURIOSIDADES:

Las gacelas de Thomson son excepcionales y veloces corredoras, siendo capaces de correr a velocidades superiores a los 70 km/h. Debido a que los guepardos solo pueden mantener sus extraordinarias velocidades durante pequeños períodos de tiempo, las gacelas de Thomson, a menudo consiguen evadirlos ya que son capaces de mantener dicha velocidad el tiempo que sea necesario.