Nombre común:

Gacela Mhorr

Especie:

Nanger dama mhorr

Familia:

Bovidae
Subfamilia: Antilopinae

Orden:

Artiodactyla

Clase:

Mammalia

Prog. de reproducción

EEP

En la parte occidental del norte de África, la gacela Mhorr solía encontrarse en zonas de estepas montañosas secas y de estepas herbáceas.

Animal pastador, se alimenta principalmente de hojas de acacias, de duros y ásperos pastos, de matorrales y de granos de mijo.

Entre 174-202 días.

12 años en la naturaleza y hasta 19 en cautividad.

Grado de amenaza

BIOLOGÍA Y COMPORTAMIENTO:

La gacela Mhorr es la mayor de las tres subespecies de gacela dama llegando a alcanzar los 70 kg de peso. De finas patas y largo y esbelto cuello, presenta un brillante pelaje que se caracteriza porque tanto la cara, la parte inferior del cuerpo, como un característico parche que presentan en la zona de la garganta son de color blanco, mientras que el resto del cuerpo es de un intenso color marrón rojizo. A diferencia de las otras subespecies este manto castaño cubre todo su dorso.

Tanto machos como hembras poseen un par de cuernos anillados que llegan a medir entre 20 y 40 cm, son más cortos y finos en las hembras y crecen curvándose hasta adquirir una característica forma de “s”.

Además del grosor y longitud de los cuernos, machos y hembras se diferencian también en su tamaño y peso, siendo los machos algo más grandes y pesados.

Son animales sociales que viven en rebaños en los que hay un macho dominante que muestra y señala su estatus permaneciendo apartado del resto del grupo o restregando sus cuernos en arbustos y pastos. Además, cuando realiza demostraciones de fuerza, utiliza sus cuernos de manera amenazante moviendo la cabeza como si pretendiera entablar una lucha con otros machos.

Durante la época de apareamiento, los machos realizan diferentes demostraciones con el fin de llamar la atención de su pareja, como dar grandes saltos, levantar la nariz, adoptar posturas erguidas, cocear con sus patas delanteras o tocar, mordisquear o lamer a la hembra con su hocico. Las hembras por su parte, cuando están receptivas suelen caminar en círculos, realizar elegantes giros o mantener su cola elevada para indicar que está lista para aparearse.

Cuando una gacela Mhorr detecta y localiza a un depredador adopta una postura de alerta y a menudo pisotea con fuerza el suelo que pisa, camina en círculos, se retuerce sobre sus flancos o resopla con el fin de avisar a los miembros de su grupo. Bien adaptados para correr velozmente, su principal estrategia de defensa consiste en huir.

CURIOSIDADES:

Cuando se alimentan, a menudo se ponen de pie sobre sus patas traseras con el fin de alcanzar las hojas más altas de los árboles. Además, son capaces de obtener la mayor parte del agua que necesitan de las plantas que ingieren.

Debido a la caza indiscriminada, la gacela Mhorr está extinta en la naturaleza. Su existencia hoy día se debe al empeño del Profesor José Antonio Valverde, quién en 1975 recuperó y trasladó algunos ejemplares desde el antiguo Sahara Español hasta el Centro de Rescate de Fauna Sahariana (CRFS), dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), y que fue creado exprofeso en Almería para albergar esta y otras especies saharianas.

Descendiente de los 11 “refugiados saharauis” del Profesor Valverde, hoy en día hay una población de 300 ejemplares viviendo en 10 instituciones zoológicas europeas, 11 norteamericanas y 1 sudafricana. El caso de la gacela Mhorr es un ejemplo de la importancia de la reproducción en cautividad y la cooperación entre zoológicos e instituciones públicas.

Hasta el momento se han llevado a cabo 5 iniciativas de reintroducción en Marruecos (Parque Nacional Bou-Hedma y Domaine Royal R’Mila), Senegal (Reserva de Fauna de Guembeul y Reserva de Fauna de Ferlo Norte) y Túnez (Parque Nacional de Bou Hedma).