Nombre común:

Facoquero

Especie:

Phacochoerus africanus

Familia:

Suidae

Orden:

Artiodactyla

Clase:

Mammalia

Prog. de reproducción

ESB

Se encuentra en todo tipo de sabanas; herbáceas, arbustivas y arboladas, preferentemente con reservas de agua y grandes espacios abiertos.

Dieta omnívora compuesta de hierbas, raíces, bayas, corteza y ocasionalmente de hongos, huevos y carroña, así como pequeños mamíferos, reptiles y aves. El alimento ingerido varía estacionalmente en función de la disponibilidad, este oportunismo y la versatilidad de la dieta constituyen una excelente estrategia que garantiza su supervivencia.

170-175 días.

7-11 años.

Grado de amenaza

BIOLOGÍA Y COMPORTAMIENTO:

Este mamífero africano de 50 a 150 kg de peso, es llamado también jabalí verrugoso, por sus tres pares de verrugas faciales, que utiliza para excavar bajo tierra en busca de comida o durante las fuertes luchas entre machos en la época de apareamiento. De cabeza voluminosa y alargada, el facóquero presenta los ojos en lo alto de la cabeza para poder vigilar a leones y leopardos, sus principales depredadores. Para defenderse y excavar posee en el hocico un par de colmillos bien desarrollados.

Suelen vivir en grupos familiares de unos 18 miembros, normalmente formados por hembras y sus crías. Los machos se vuelven solitarios tras los 2 años de edad. Las hembras crían una vez al año y tienen camadas de 1 a 7 individuos, aunque habitualmente nacen 3 crías.

Son animales diurnos y necesitan zonas de agua cercanas para refrescarse frente a las altas temperaturas. Por la noche se refugian en madrigueras, normalmente construidas por oricteropos; donde mantienen un ambiente cálido, se refugian de depredadores y nacen las crías. En ocasiones cambian de madriguera buscando lugares con fuentes de agua.

CURIOSIDADES:

Como la mayoría de los animales, los facóqueros establecen señales de comunicación entre ellos, cuando se encuentran en peligro corren velozmente con la cola hacia arriba en señal de peligro, como muestra de afecto frotan sus verrugas faciales.

Además, establecen relaciones mutualistas con pájaros, que limpian sus cuerpos de parásitos.