Nombre común:

Avestruz

Especie:

Struthio camelus

Familia:

Struthionidae

Orden:

Struthioniformes

Clase:

Aves

Vive en zonas de sabana, en estepas y en desiertos y zonas áridas.

Se alimenta principalmente de hierbas, tallos duros, semillas, flores y frutos, ocasionalmente también de carroña, insectos y pequeños vertebrados. Engulle piedras y otras sustancias duras para ayudar a la digestión.

42-45 días.

30-40 años.

Grado de amenaza

BIOLOGÍA Y COMPORTAMIENTO:

Es la mayor ave viviente, algunos individuos alcanzan 2,4 m de altura y 135 Kg de peso. Son aves no voladoras con un esternón plano carente de quilla y adaptadas a la carrera, para ello, han reducido a dos el número de sus dedos, para adaptar sus extremidades a la carrera disminuyendo la superficie de contacto, el interno, proporciona el impulso en las amplias zancadas de manera que llegan a alcanzar a la carrera velocidades de hasta 65 km/h.

Además, está dotado de una uña fuerte y plana, arma que utilizan los machos en sus aparatosas peleas nupciales. Cuando un avestruz se ve amenazado, propicia terribles patadas y picotazos.

Los machos de avestruz se aparean con varias hembras durante la época de reproducción. Los machos escarban agujeros en el suelo desnudo, donde las hembras realizan la puesta en el nido comunal, pero solamente una, la “elegida” por el macho, lleva a cabo la incubación con su pareja turnándose para incubarlos.

Las hembras ponen un huevo cada dos días, y la incubación dura aproximadamente 45 días. Los huevos son los más grandes que existen, equivalen a dos docenas de huevos de gallina y presentan una cáscara fuerte y resistente.

La hembra de plumas pardas se confunde con los colores de la sabana, lo que le permite incubar la puesta durante el día sin ser detectada fácilmente por sus depredadores, y el macho, de plumaje negro y blanco se mimetiza más fácilmente por la noche, por lo que incuba durante las horas de oscuridad.

CURIOSIDADES:

Pese a la leyenda, es falso que las avestruces escondan la cabeza en la arena frente al peligro, en vez de eso, huyen, o se enfrentan al enemigo utilizando sus poderosas patas como defensa.

A veces forman asociaciones defensivas con manadas de rumiantes, en las que la vista del avestruz y el olfato y oído de estos animales se combinan para evitar a los depredadores.