Nombre común:

Leopardo

Especie:

Panthera pardus
Panthera pardus kotiya

Familia:

Felidae
Subfamilia: Pantherinae

Orden:

Carnivora

Clase:

Mammalia

Prog. de reproducción

EEP

Viven en una gran variedad de ambientes, sabanas, zonas arboladas y bosques y selvas. También habita zonas montañosas y desérticas.

Generalmente cazan ungulados de tamaño medio, como antílopes, gacelas, ciervos, cerdos o ganado y también primates. Como buenos carnívoros oportunistas que son, se alimentan además de aves, reptiles, roedores o artrópodos. Prefieren presas de entre 10-40 kg. Se ha observado también como sustraen comida a otros animales, como guepardos, hienas solitarias y otros pequeños carnívoros.

97 días.

10-12 años en la naturaleza, hasta 20-22 en cautividad.

Grado de amenaza

BIOLOGÍA Y COMPORTAMIENTO:

El leopardo posee unas pupilas muy dilatables que le permiten ver tanto en la oscuridad como durante el día. Posee fuertes músculos en sus extremidades que actúan sobre sus uñas retráctiles y durísimas, pudiendo así trepar fácilmente por los árboles de tronco más vertical. Su larga cola equilibra perfectamente al carnívoro en los grandes saltos que da durante la caza o la persecución de una presa.

Su pelaje se camufla perfectamente entre el pasto y los arbustos, así como en el claroscuro del follaje de los árboles donde acostumbra a pasar el día.

Viven solitarios excepto en la época de celo. No puede hablarse de territorio en un sentido estricto, sino de zona de campeo de un individuo. Los encuentros entre machos son a menudo cruentos, mientras que las madres, hijos y hermanos parecen tolerarse.

Caza preferentemente de noche. La táctica cazadora se ajusta a dos modalidades: el acecho y el rececho. Las presas mayores de los leopardos, son escondidas en lo alto de los árboles, para evitar hurtos por parte de hienas y leones, y para resguardarlas de los buitres.

El leopardo come con exquisita limpieza, sin apenas mancharse y sin desgarrar la pieza que, poco a poco, va quedando reducida a una piel vacía que yace en el suelo o pende de la horquilla de una acacia. Si cerca del festín hay una charca o corre un arroyo, interrumpe a veces por unos momentos la comida y se acerca a beber, pero si el agua más próxima está a cierta distancia no lo hace hasta que sacia su hambre.

CURIOSIDADES:

Hay ejemplares que presentan una mutación genética llamada melanismo, que hace que el pelaje parezca totalmente negro, sin embargo bajo ciertos reflejos de la luz, se pueden observar las características manchas negras.

En contra de la creencia popular, los leopardos negros o panteras, no son más feroces que sus congéneres moteados, simplemente ocurre que su aspecto resulta más amenazador, sin embargo, el melanismo si parece que suponga una ventaja a la hora de camuflarse en zonas de bosques densos.

Ya sea en su forma melánica o manchada, el bello pelaje del leopardo ha convertido a este animal en un preciado trofeo para los cazadores furtivos. El hombre es su principal enemigo: durante los primeros años de la década de los 60 en el este de África murieron unos 50.000 ejemplares para satisfacer la demanda del comercio de pieles.

Los leopardos de BIOPARC Valencia pertenecen a la subespecie de Sri Lanka, Panthera pardus kotiya, y forman parte de un programa internacional de reproducción para establecer una población viable y autosuficiente para salvaguardar la existencia de esta hermosa subespecie en peligro de extinción.