Nombre común:

Boa de Duméril

Especie:

Acrantophis dumerili

Familia:

Boidae

Orden:

Squamata

Clase:

Reptilia

La Boa de Duméril habita en bosques secos pero no está restringida a hábitats intactos. Se han encontrado poblaciones en hábitats muy degradados como bosques de eucaliptos o aldeas, encontrándose siempre desde el nivel del mar hasta los 1.300m de altitud. También se encuentran en la sabana situada en las tierras altas centrales de la isla.

Se alimenta de vertebrados terrestres silvestres y aves domésticas.

6 – 8 meses.

De 6 a 13 crías.

No encontrado.

Grado de amenaza

BIOLOGÍA Y COMPORTAMIENTO:

Como la mayoría de los miembros de la familia Boidae, es una serpiente bastante robusta que puede alcanzar los 1,8 metros de longitud. Posee bandas grises y marrones con marcas negras que recorren todo su cuerpo.

Por lo general es terrestre, solitaria y, al igual que la mayoría de las boas, es ovovivípara por lo que los huevos eclosionan en el interior del cuerpo de la madre y nacen siendo crías completamente independientes.

A pesar de que los individuos más jóvenes son principalmente de hábitos nocturnos, en el caso de los adultos, no existe un patrón de actividad ni diurna ni nocturna. Normalmente caza por la noche ya que aprovecha el descenso de las temperaturas para detectar el calor que emiten sus presas, a través de unos hoyados sensibles al calor que tiene alrededor de la boca. Se alimenta de pequeños mamíferos que mata enroscando su cuerpo alrededor y asfixiándolos entre sus los anillos.

Las amenazas a las que enfrenta esta especie incluyen la destrucción generalizada del hábitat que se ha producido en Madagascar para la agricultura o el pastoreo del ganado. En algunas zonas, las serpientes se capturan para la alimentación y las pieles se utilizan para el comercio del cuero, o son consideradas un augurio de mala suerte ya son depredadoras de las aves domésticas.

CURIOSIDADES:

Probablemente debido a la poca presencia de grandes depredadores en la isla de Madagascar, las Boas de Duméril tienen camadas más pequeñas que otras boas constrictoras, permitiendo que las crías sean más grandes al nacer. De este modo, evitan ser comidas por los depredadores de menor tamaño.